1.4 ¿Quién agrega más valor, los proyectos o las operaciones?


Las organizaciones funcionan a partir de operaciones y proyectos; sin embargo, es necesario aclarar que para que existan las operaciones, se requiere la ejecución previa de un proyecto que delinee el camino o ruta a seguir.

Una empresa es capaz de funcionar adecuadamente con la repetición de acciones efectivas, sin embargo, cuando aparecen obstáculos, cambios en el mercado, nuevos competidores o fallas dentro de los procesos, se hace necesario mejorar el producto o servicio a través del cual se obtienen ganancias. Esto se logrará sólo a través de nuevos proyectos, en los que se analice el origen de la problemática y se generen propuestas que ofrezcan una solución efectiva.


De manera subsecuente, los resultados de cada proyecto se integran a las operaciones con el fin de mejorarlas de manera progresiva. Este ciclo de ajustes se repite de manera indefinida, al menos hasta que surja la necesidad de cerrar el ciclo de producción o bien, cambiar el producto que genera valor a la empresa -lo cual implicaría un proyecto por sí mismo-.

Por ello, al evaluar proyectos, es necesario hacer un diagnóstico al área operativa y detectar necesidades que requieran mejoras, para el adecuado cumplimiento de objetivos, que tendrán que ser reevaluados periódicamente.

En conclusión, ninguno de estos elementos (operaciones y proyectos) es más importante que otro, sino que trabajan de manera conjunta y es necesario que exista una coordinación entre ambos para alcanzar el éxito en la empresa.